sábado, 15 de octubre de 2011

Moneyball y porqué la Economía no es aburrida



Este sábado vi una película que traducida al español (claro por el grupo de expertos que seleccionan títulos "atractivos") es algo así como el "Juego de la Fortuna" (Moneyball). Está inspirada en la forma en como el gerente general de los Atléticos de Oakland (interpretado por Brad Pitt) decide construir un equipo mediante la selección estadística de los jugadores con la ayuda de un economista interpretado por Jonah Hill.

Esta película demuestra tres cosas:
1) La Economía es interesante, pues más de una vez ha sido inspiración de Hollywood (recordemos A one beautiful mind ganadora del Oscar);
2) Los economistas en promedio no son como Rusell Crowe o Brad Pitt (lástima chicas);
3) Además de descubrir si existe cointegración entre el PIB de dos economías, o si los precios del petróleo son un proceso estocástico o determinístico, los economistas pueden explicar cuestiones más mundanas como porqué las personas se casan, o como en este caso, analizar el rendimiento de jugadores para construir un equipo eficiente y eficaz (ya estamos pensando como aplicar estas técnicas para ayudar a la selección mexicana).

La película desde mi punto de vista no tiene desperdicio y puede ser hasta cierto punto "inspiradora". Pero como decía Sinatra the best is yet to come, así que una vez que vean la película, les recomiendo este artículo de Hakes y Sauer (2006) (ver acá) en el que se analiza estadísticamente la principal hipótesis de Michael Lewis (el autor que escribe Moneyball):

"La valuación que el mercado le otorga a los jugadores de baseball es ineficiente". En este caso, existen jugadores malos que están altamente sobrevaluados y jugadores buenos altamente subvaluados. Al darse simultáneamente la sobrevaluación y subvaluación de jugadores, se generan sistemáticamente victorias más caras. Así, considerando la relación costo-beneficio, se podrían tener equipos muy ganadores pero ineficientes por lo caro de sus jugadores. Un ejemplo muy claro en México pero en otro deporte es el futbol: Equipos como el América, sistemáticamente gastan mucho en jugadores que el mercado asume como buenos. Esto ocasiona que cada victoria que obtiene este equipo (aún si ganara mucho) le salga más cara. En ese sentido, equipos modestos como el Puebla-donde prácticamente todos sus jugadores son de préstamos de otros equipos-sean eficientes en lo económico y por ende mucho mejores (nuevamente económicamente hablando), que los equipos caros como el América.

¿Por qué el mercado de jugadores de baseball no es capaz de corregir esta deficiencia?. Buena parte del problema tiene que ver con que el proceso de fijación de precios el cual dista mucho de ser tan kosher como se ilustra en los libros de texto debido a que está altamente influido por la opinión de "expertos" (visores, asesores, exjugadores, agentes de los jugadores, entre otros). La capacidad de influencia de estos expertos es la que precisamente conduce a la sobrevaluación y subvaluación de jugadores en base a sus muy particulares criterios (en la peli ponen muy buenos ejemplos). Lo interesante es que la incidencia de los expertos en el comportamiento de los mercados, no es exclusiva al baseball y aparece con mayor frecuencia de lo que se pudiera pensar en otros mercados.

Por ejemplo, en el sector salud, el precio de los doctores se toma con bastante frecuencia como una proxy de la calidad, sin asociarlo a ninguna otra variable de rendimiento. Otro caso es el del mercado financiero, donde la opinión de los expertos (calificadoras de riesgo por ejemplo), es crucial para definir el precio de activos y estos mismos expertos son los que tuvieron mucho que ver, por ejemplo, con el origen de la crisis financiera del 2008. Recuerde las pésimas valuaciones que realizaron sobre productos colateralizados con hipotecas de personas que pertenecían al grupo de los denominados NINJAS (No Income, No Jobs, No Assets,).

Por cierto, en el artículo de Hakes y Sauer, se confirma la hipótesis de Lewis.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Por qué te burlas de los que traducen los nombres de las películas y luego escribes "A one beautiful mind"?