jueves, 15 de octubre de 2009

El Nobel de Economía 2009 ¿Por qué se lo dieron a Ostrom y Williamson? (segunda parte)

En el pasado post se habló sobre el trabajo de Ostrom y su importancia para la disciplina económica, buscando explicar la motivación académica para hacerla merecedora del Nobel en 2009. A continuación se realiza un análisis similar del trabajo de Wiliamson.

Desde tiempos de Adam Smith se tenía la idea de que la forma en como se estructuraban las organizaciones tenía consecuencias económicas. Esta noción fue compartida posteriormente por académicos tales como Marshall, Schumpeter, Hayek, Veblen, Commons y Coase.

Sin embargo, es hasta la llegada del trabajo de Williamson que se estructura un cuerpo teórico robusto para entender la organización económica desde una perspectiva contractual.

Antes de Williamson en la Economía existía lo que se conoce como el "paradigma dominante" (término acuñado por Reder) y que se inspiraba en la definición de Robbins (1932) sobre la disciplina. Según Robbins la Economía, "es la ciencia que estudia la forma en la cual las personas buscan asignar recursos escasos para resolver sus necesidades".

Bajo este "paraguas teórico", era posible entender por qué los consumidores maximizaban su utilidad sujetos a restricciones como el ingreso o el tiempo; por otro lado, se concebía a las empresas como agentes maximizadores de beneficios económicos, que también enfrentaban restricciones, representadas en sus costos.

El asunto es que al perseguir un objetivo de maximización, tanto las empresas como las personas en la vida real incurren en costos adicionales que no pueden ser previstos en sus restricciones. Adicionalmente, por más que lo intenten no es posible la "racionalidad perfecta" que posibilita un maximización plena de beneficios económicos. Lo anterior, se encuentra estrechamente asociado a la carencia de información y al procesamiento de la misma.

Este tipo de costos en la literatura se han denominado "costos de transacción", debido a que se derivan de las diferentes transacciones que existen entre agentes económicos.

Por ejemplo, las empresas al producir artículos enfrentan el costo de transacción de registrar la patente de su artículo, el cual se ve reflejado en la factura del abogado que le realiza el trámite. De la misma forma, una persona que compra un coche usado, enfrenta el costo de llevar al mecánico para que revise que lo que le están vendiendo no sea una chatarra.

Buchannan fue uno de los primeros economistas (junto con Tullock) en hablar de una "economía basada en contratos", solo que su trabajo se orientó a explicar la formación de gobiernos. Al respecto este autor indica que un gobierno tiene una justificación social, debido a que puede garantizar la propiedad privada y los intercambios entre individuos, estableciendo contratos que los mercados no son capaces de lograr.

La aportación de Williamson, se basa en rescatar la tradición contractual para explicar como las empresas se organizan y establecen contratos para reducir los costos de transacción. Su trabajo cobra relevancia debido a que permitió fundamentar posteriormente, la teoría de los incentivos (de la cual Laffont, Tirolé y Mortimort han sido grandes exponentes) basada en la idea de la dicotomía entre agentes y principales. Dicha dicotomía se puede entender mediante el siguiente ejemplo:

En una organización existen los principales (dueños) que buscan obtener la utilidad más alta. Sin embargo, estos principales no son capaces de administrar por sí solos su organización, debido a que deben tomar muchas decisiones que implican mayores costos que beneficios. Esto motiva a la contratación de agentes (gerentes), los cuales toman decisiones a nombre de los principales.

Si las cosas funcionan bien, los agentes son productivos y serán capaces de satisfacer los objetivos de los principales. La cuestión es, que en la medida en que los agentes son más productivos, incurren en mayores costos a nivel individual (PE: menos horas con la familia, menos tiempo con los amigos, etc). Lo anterior implica que el interés de los principales rivaliza con el de los agentes, generando incentivos para que los agentes no sean tan eficientes como deberían de ser. El resultado final es que los principales obtienen un benficio menor al que podrían obtener.


De hecho mientras más costos de transacción existan, los agentes son capaces de aprovechar esta condición a su favor, disminuyendo en mayor medida el beneficio de los principales. Por ejemplo, imagine que contrata un abogado para que lo defienda en un juicio y como usted no sabe de leyes, dicho abogado sería capaz de "extraerle" la mayor cantidad de dinero a costa de su ignorancia. Esta posibilidad sería menor si usted conociera de leyes, o bien fuera también abogado. Cómo se dice coloquialmente: "entre gitanos no se leen la fortuna".

Una forma de resolver la dicotomía agente-principal es estableciendo algún mecanismo que incentive la "buena conducta" de los agentes (PE: la empresa podría volver accionistas a los agentes para estimular el desarrollo de un trabajo más productivo, o bien podría asignarles un supervisor). Pero para crear e implementar este mecanismo, los principales incurren nuevamente en costos de transacción, por lo cual deberán ser muy cuidadosos al diseñar su esquema de incentivos.

La forma en la cual se diseñan y combinan estos esquemas de incentivos, determina la estructura de las organizaciones. Así, para lograr su objetivo alguna organización podría elegir una directiva más centralizada con poca libertad, mientras otras organizaciones prefieren directivas descentralizadas con mayor libertad. También podrían existir organizaciones con auditores que vigilen el desempeño de los trabajadores, o bien, organizaciones con esquemas de "autorregulación" en los cuales no existen supervisores.

El grupo de mecanismos de incentivos genera normas, políticas y reglamentos (instituciones formales) pero también acuerdos tácitos y costumbres (instituciones informales) en las organizaciones las cuales definen su "gobierno corporativo". En una mala traducción del inglés al español a este concepto se la ha denominado como "governanza económica".


Para saber más:
Articulo de 2002 de Williamson en el cual discute los fundamentos de su teoría: http://groups.haas.berkeley.edu/bpp/oew/choicetocontract.pdf

Link sobre la teoría agente-principal de Wikipedia:
http://en.wikipedia.org/wiki/Principal-agent_problem

2 comentarios:

Juan Pablo Zorrilla Salgador dijo...

Excelente resumen acerca del trabajo de Williamson en la Teoría de los Contratos, saludos

Ignacio Ibarra dijo...

Gracias por el comentario.
Próximanente "postearemos" (no me acostumbro a la palabra) sobre el tema de gobierno corporativo y sus implicaciones en la determinación de rendimientos para las empresas en México. Este trabajo es de dos colegas de la UPAEP: Martín Dávila y Karen Watkins
Saludos