miércoles, 10 de junio de 2009

Mayor Violencia, Menor Bienestar



Las Naciones Unidas definen una cultura de paz como aquella que envuelve valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia, que previene conflictos atacando las causas de raíz y busca resolver problemas con la negociación y el diálogo. El Instituto para la Economía y la Paz en Australia define a la Paz como la ausencia de conflictos violentos o guerras internas. Este instituto provee una medida de ausencia de violencia (Paz) en la que se busca dar un puntaje a 144 naciones usando 23 indicadores cuantitativos y cualitativos. Al mismo tiempo se identifican los factores que pueden influenciar la creación y alimentación de sociedades pacíficas.

En su estudio 2009, el Indice de Paz ubica a México en la posición 108 de las 144 naciones durante el 2008, por arriba de Guatemala (111) pero muy por debajo de países como El Salvador (94), Rwanda (86), Bosnia (50) o Costa Rica (29). Esto significa un retroceso de 16 posiciones respecto al año 2007.

Este instituto atribuye la caída del índice en México a un deterioro en seis indicadores de seguridad y bienestar en la sociedad y un incremento marcado en el puntaje de crímenes violentos. Como determinantes se identifican a la violencia relacionada a los carteles de la droga y la pérdida de 386,000 empleos formales sólo en Noviembre y Diciembre de 2008.

Para dar una idea de las implicaciones de este estudio, se desprende que no sólo la pérdida de empleos genera niveles de paz menores, sino que además la caída en posiciones de este ranking impacta negativamente el gasto de consumo. Por ejemplo, en el estudio de los 144 casos se encuentra que, entre otros efectos, por cada 10 posiciones de descenso el consumo per capita de alimentos y bebidas puede caer $132 dólares (dls), el gasto en calzado y vestido $65 dls y el gasto en recreación $144 dls. En pocas palabras, una mayor violencia se asocia con menores niveles de consumo y bienestar.

Así que desafortunadamente, además de la caída en el consumo generada por la crisis y por la alerta sanitaria, encontramos que una mayor violencia o ausencia de paz impacta negativamente el consumo y bienestar general de las personas. El escenario en términos de paz y bienestar, como ya lo sentimos día con día desde hace un tiempo no es nada halagüeño,... ¿o será que Puebla escapa a esta tendencia?

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