martes, 5 de mayo de 2009

El impacto económico de la influenza, identifiquemos algunos costos.

Fuente de la foto:The New York Times

Diversos analistas han sugerido el posible impacto que la influenza puede tener sobre el Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Se espera que la caída del PIB sea tan pronunciada como la del ‘95 e incluso más debido a ambos la crisis financiera mundial y el impacto de la influenza. Estos escenarios sin embargo aún pueden ser prematuros al no tener una idea precisa de la duración y profundidad de las medidas sanitarias implementadas en todo el país.

Lo que podemos hacer para empezar es tener claras algunas de las variables que esta contingencia afecta. Primero, en términos sanitarios son importantes los costos relacionados a la contención del virus: equipo, materiales, brigadas de salud, personal, transporte, etc.

Segundo, medidas para evitar la concentración humana y la propagación de la influenza, como el cierre de restaurantes o limitar el transporte aéreo internacional, pueden romper cadenas de valor cruciales para la economía nacional y ejercer un impacto directo en la generación de producto del sector turístico por ejemplo (ver liga en la foto de este post). En este caso para México en términos de comercio es prácticamente irrelevante que Cuba cierre sus fronteras pero sería desastroso en términos económicos que Estados Unidos hiciera lo mismo ya que los costos podrían ser incalculables.

En términos más agregados el impacto de la enfermedad y mortalidad pudiera afectar el tamaño y la productividad de la fuerza laboral. Esto podría reflejarse también en ausencia laboral, permisos y la adopción gradual de nuevos procesos (menos intensivos en mano de obra pero mas costosos).

De acuerdo con un reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) los costos macroeconómicos de la influenza aviar en China fueron marginales pero muy altos para sectores y comunidades específicas. Es de esperarse entonces que los costos pudieran concentrarse en la capital de la República Mexicana donde se han reportado la mayor parte de los casos y posiblemente en las actividades porcícolas, las que pudieran verse afectadas por una menor demanda a nivel nacional e internacional—aún cuando se ha reiterado por las autoridades sanitarias nacionales e internacionales que el virus no se transmite por el consumo de estos productos.

Finalmente, una política de información clara y oportuna sobre el desenvolvimiento de la enfermedad puede reducir los costos económicos individuales y colectivos—al evitar por ejemplo sobre reacciones de la población que busca medidas personales para proteger la salud de los suyos.

¿Qué otros costos debemos identificar y tomar en cuenta?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando se toca la teoria de la oferta, en microeconomia, se considera como uno de sus factores de influencia, la expectativa.
En esta situación, se manifiesta de manera clara.
Los costos, de acuerdo a la misma materia tendrán que ver con la estructura de mercado que corresponda a cada una de las industrias: oligopolio,monopolio, competencia monopolistica, en el corto plazo.
De lo alto que sean sus costos fijos para sobrevivir, con los ingresos que reciba considerando que debe cubrir sus costos variables.
En el largo plazo me preocupa, porque habia mucha esperanza en el bicentenario y si observa,no hay medidas para poder recuperar la confianza del consumidor cuando un factor externo, no considerado del todo en el ceteris paribus, sigue vivo

Alfonso Mendoza Velázquez dijo...

Efectivamente las expectativas juegan un rol importante y determinarán en buena medida la profundidad del impacto y el tiempo de recuperación en el sector turismo por ejemplo.

Destinos turisticos locales (D.F.) e internacionales (Cancún) necesitarán una estratégia de recuperación clara y efectiva tendiente a impulsar la confianza de los consumidores.

Al respecto, aún cuando el índice de confianza del consumidor del INEGI mostró una recuperación en Abril, esta no incluye el efecto de la emergencia sanitaria que aún vivimos y es de esperarse una contracción en este índice para los próximos meses (Mayo y Junio), pero ¿cómo convencemos al turismo local e internacional que las playas de Cancún o en el DF están a salvo? Mientras el fantasma de este virus siga presente y deje de ser una amenaza latente, será difícil, me temo, recuperar la confianza.

Carrera dijo...

mira yo creo que ahora es cuando la interdisciplinariedad del tema debe ser atendido a saber.

Te acuerdas del caso Tylenol.Si ese que tuvo mala reputacion porque la gente moria porque alguien le puso cianuro; o el caso de pepsi, en los 90 con la jeringa. Tomando la analogia de ambos casos creo que debe ser trasladado a lo que ahora ocurre.
Si el turismo fuera un producto con tan mala reputacion al exterior, buscar el mercado interno del turismo deportivo, del turismo de congresos y convenciones, vamos hasta el turismo medico.
En el caso del cerdo, no se porque se tardan tanto en pensar en un concurso donde se de un premio de 100 mil pesos a la receta mas original, a la mejor forma de prepararlo, la mecanica, pues facil que el carnicero por medio de un ticket o algo asi garantice que la persona compro carne ahi.
Porque mira todo es percepcion. La gente no come carne de cerdo, pero que tal los tacos arabes.

Alfonso Mendoza Velázquez dijo...

O al pastor!!!
Si, concuerdo que es cuestión de creatividad y de adaptación a las nuevas circunstancias, por parte de los empresarios y de los gobiernos en los tres niveles.
¿Qué tal las medidas económicas que vienen aterrizando como los créditos a empresas? De entrada parecen bien intencionadas, la pregunta es si estos serán suficientes para resarcir el daño aun latente. Hablamos de 14 mil millones de pesos (mdp) para toda la República Mexicana, de los cuales 5 mil mdp están etiquetados para MIPYMES(36%), el resto a compañias turísticas y aviación.
Divide estos 5 mil mdp entre todas las entidades/empresas afectadas y a todas luces resultará insuficiente, además que los mecanismos para su entrega cuando menos a mí no me quedan claros. Esto si no es manejado de manera adecuada podría generar lo que los economistas llaman problemas de riesgo moral y/o selección adversa.

Carrera dijo...

Tienes razon.

De hecho el crédito mas bien parece un motivo politico que una inyeccion al sector que sea el motor de reactivacion economica.
Pero dime, tu como economista que medidas hubieras tomado.
Aunque yo creo que eso de grava el consumo esta bien, porque digo ya basta de que a los mismos nos cobre los impuestos.

Alfonso Mendoza Velázquez dijo...

Dicen por ahí que el hubiera no existe. Creo que es tiempo de que el gobierno (sobre todo a nivel federal) se ponga las pilas y sea más agresivo con el gasto público y la eliminación de impuestos a sectores estratégicos que han sido golpeados fuertemente, incluyendo el IETU. No hay lugar para políticas contractivas que por mucho han mostrado historicamente un fracaso descomunal, no solo en México sino en el mundo.
Haciendo eco a algunas propuestas que oía hoy por la mañana* debe considerarse la eliminación de impuestos como el ISAN para automóviles, aviación, industria restaurantera, entre otros. Obviamente que en estos momentos una menor recaudación tributaria representaría mayor presión sobre el lado de los ingresos y los compromisos de gasto. Estos últimos tendrían que ser cubiertos con endeudamiento, no hay de otra. Este camino tampoco sería bien visto por las calificadoras por cierto pero creo que es como puede darse un pequeño impulso a la economía en estos momentos. Como comentaba anteriormente, la recuperación definitiva en México sin embargo dependerá de la velocidad y fuerza de la recuperación en Estados Unidos.

*(Programa 'Así Sucede' entrevista con Enrique Cárdenas, May 25 2009 )